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Los lácteos (leche, leche fermentada, yogur fresco, quesos, natillas, etc.) son una importante fuente de proteínas de elevada calidad, lactosa, vitaminas (A, D B2 y B12) y, principalmente, son una excelente fuente de calcio, mineral importantísimo para la formación de los huesos y dientes, así como para la prevención de la osteoporosis. 
El yogur fresco y otras fermentadas se incluyen en el grupo de los alimentos probióticos. Estos alimentos poseen algunos efectos beneficiosos : mejoran la respuesta inmunitaria, reducen las molestias en personas con mala absorción de la lactosa, protegen al intestino contra los microorganismos patógenos, etc. Deberíamos consumir de 2 a 4 raciones de lácteos al día, según nuestra edad y situación fisiológica (embarazo, lactancia, etc.). Entre la población adulta es recomendable el consumo de lácteos desnatados, por su menor contenido en energía, en ácidos grasos saturados y colesterol. Esta recomendación está especialmente indicada en situación de sobrepeso, obesidad y problemas cardiovasculares. Existenn en el mercado algunos lácteos enriquecidos útiles en determinadas circunstancias. No debemos olvidar : La leche es muy necesario en todas las etapas de la vida, especialmente durante la lactancia, el crecimiento y la menopausia, y también en la población de edad avanzada. Un niño en edad escolar que beba medio litro de leche al día, consigue por esta vía la mitad de las proteínas y más del 80% del calcio y vitamina B2 que necesita. Con igual cantidad, un adulto cubre el 30% de sus necesidades diarias de proteínas y el 100% de las de calcio
Ingesta de calcio recomendada Edad Ingesta diaria de calcio (mg) Hasta los 6 meses 210 6-12 meses 270 1-5 años 500 - 800 6-10 años 800 - 1.300 11-24 años 1.300 25-70 años 1.000 Mujeres premenopáusicas 1.000 Menopáusica con THS 1.200 Embarazo y lactancia 1.000 - 1.300 >70 años 1.200 THS : Terapia Hormonal Sustitutiva. Fuente: F. Grande Covián. Nutrición y Salud. ISBN:84-395-4811-7 |