Esta chica es una freak de la informática que se puso a dieta para perder la mitad de su propio peso. Y ya que estaba, adornó su blog con fotos 3D de sus progresos. En el vídeo se ve toda la bajada de peso a gran velocidad.
Descanso y relax son palabras asociadas al verano y a las vacaciones, algo de lo que no entiende la diabetes. Las personas que sufren la denominada diabetes tipo 2, que en principio no necesita insulina para ser tratada, puede afectar de mayor forma ante los cambios de hábitos de vida que se llevan en verano y que suelen hacer que se baje la guardia en los controles de los niveles de azúcar en la sangre.
La Federación de Diabéticos Españoles pretende concienciar de la importancia de seguir controlando la diabetes en verano. Estas son algunas recomendaciones:
Vigilar el peso corporal.
Controlar la presión arterial.
Participar en actividades físicas con regularidad.El ejercicio moderado ayuda a mejorar la respuesta del cuerpo humano a la insulina y a quemar más calorías, lo que puede facilitar la eliminación del exceso de grasa en el cuerpo, y por tanto, a conseguir y mantener un peso normal.
Controlar regularmente los niveles de azúcar en sangre.
Varios dietistas de la Universidad de Newcastle (Reino Unido) nos dicen que las mujeres engordan y no cuidan su dieta en el momento que tienen pareja estable, contrariamente aseguran que los hombres, gracias a su pareja tienen mejor salud gracias sus cuidados nutricionales y a la estabilidad con la pareja.
Claro que no siempre es así, esto depende de cómo sea la persona. Lo gracioso es que este estudio puede tener algo de razón, ya que algunas mujeres una vez que se han casado cuidan menos su dieta y su aspecto. Seguramente más de uno lo habremos comprobado con alguien de nuestra familia, nuestra madre, nuestras tías, etc., se han prestado tanto a la familia que no se preocupan tanto de su alimentación, añadiendo que cuando sobra comida, se la terminan ellas. Quizá nuestra generación no esté tan involucrada en este estudio, el físico se ha convertido en una patológica obligación y preocupa más que la salud. Según el estudio, las mujeres ingieren más grasas y azúcares desde que conviven con su pareja
La dieta vegetariana ha sido propuesta por muchos, desde filósofos como Platón y Nietzsche hasta líderes políticos como Benjamín Franklin y Ghandi, e ídolos modernos como Paul McCartney y Bob Marley. La ciencia también apoya la dieta vegetariana, existiendo muchos estudios que demuestran sus beneficios para la salud.
Ser “vegetariano” significa no comer producto animal alguno, incluyendo todo tipo de pescado o aves. Los vegetarianos que consumen huevo y leche o sus derivados se denominan “ovo-lacto-vegetarianos” (ovo=huevo, lacto= leche). Quienes evitan por completo todo producto de origen animal se llaman vegetarianos puros o “vegans.” Se ha demostrado que los ovo-lacto-vegetarianos son más saludables que los que comen carne, y los vegans lo son más que los ovo-lacto-vegetarianos.
La Prevención de Cáncer
La dieta vegetariana previene el cáncer. Muchos estudios epidemiológos y clínicos muestran que los vegetarianos tienen un riesgo cincuenta porciento menor de morir de cáncer que los no-vegetarianos. De forma similar, el número de casos de cáncer de mama es mucho menor en países como China, donde se come una dieta basada en vegetales. Es interesante que las mujeres japonesas que comen una dieta no vegetariana, en vez de su dieta tradicional, tienen ocho veces mayor riesgo de desarrollar un cáncer de mama. Los vegetarianos son también menos afectados por el cáncer de colon. Lo que se come del animal casi siempre es alto en grasa y muy bajo en fibra. La carne y productos lácteos contribuyen a muchos tipos de cáncer, incluyendo los de colon, mama, próstata y otros órganos. El cáncer de colon ha sido directamenta asociado al consumo de carne. Las dietas ricas en grasa estimulan la producción de estrógenos, en particular de estradiol, altos niveles del cual se asocian al cáncer de mama. Un estudio reciente demostró la asociación entre el consumo de productos lácteos y un mayor riesgo de desarrollar cáncer de ovario. El proceso de digerir la lactosa (azúcar de la leche) para convertirla en galactosa, evidentemente daña el ovario.
Cancer Prevention and Survival: La Comida Vegetariana Poderosa para la Salud
La dieta vegetariana ha sido propuesta por muchos, desde filósofos como Platón y Nietzsche hasta líderes políticos como Benjamín Franklin y Ghandi, e ídolos modernos como Paul McCartney y Bob Marley. La ciencia también apoya la dieta vegetariana, existiendo muchos estudios que demuestran sus beneficios para la salud.
Ser “vegetariano” significa no comer producto animal alguno, incluyendo todo tipo de pescado o aves. Los vegetarianos que consumen huevo y leche o sus derivados se denominan “ovo-lacto-vegetarianos” (ovo=huevo, lacto= leche). Quienes evitan por completo todo producto de origen animal se llaman vegetarianos puros o “vegans.” Se ha demostrado que los ovo-lacto-vegetarianos son más saludables que los que comen carne, y los vegans lo son más que los ovo-lacto-vegetarianos.
La Prevención de Cáncer
La dieta vegetariana previene el cáncer. Muchos estudios epidemiológos y clínicos muestran que los vegetarianos tienen un riesgo cincuenta porciento menor de morir de cáncer que los no-vegetarianos. De forma similar, el número de casos de cáncer de mama es mucho menor en países como China, donde se come una dieta basada en vegetales. Es interesante que las mujeres japonesas que comen una dieta no vegetariana, en vez de su dieta tradicional, tienen ocho veces mayor riesgo de desarrollar un cáncer de mama. Los vegetarianos son también menos afectados por el cáncer de colon. Lo que se come del animal casi siempre es alto en grasa y muy bajo en fibra. La carne y productos lácteos contribuyen a muchos tipos de cáncer, incluyendo los de colon, mama, próstata y otros órganos. El cáncer de colon ha sido directamenta asociado al consumo de carne. Las dietas ricas en grasa estimulan la producción de estrógenos, en particular de estradiol, altos niveles del cual se asocian al cáncer de mama. Un estudio reciente demostró la asociación entre el consumo de productos lácteos y un mayor riesgo de desarrollar cáncer de ovario. El proceso de digerir la lactosa (azúcar de la leche) para convertirla en galactosa, evidentemente daña el ovario.
Los vegetarianos evitan la grasa animal—asociada al cáncer —y consumen mucha fibra y vitaminas, buenos preventivos de esta enfermedad. El análisis de la sangre de los vegetarianos demuestra un nivel más elevado de leucocitos especializados en atacar las células cancerosas.
Más tecnología, más globalización y más urbanización generan dietas que incluyen alimentos con un alto nivel de grasas e hidratos de carbono no refinados. Esto se combina con la escasa actividad física y trae como consecuencia alteraciones en el organismo. Estos cambios producen enfermedades crónicas, incluyendo varios cánceres como los de: mama, colon, próstata y esófago.
En los países en vías de desarrollo, la dieta y la nutrición son los responsables del 20 por ciento de estos tipos de cánceres. Mientras que en los desarrollados, la cifra asciende al 30 por ciento. Así lo explican desde la American Cancer Society, de Estados Unidos, organismo que investiga esta enfermedad en todo el mundo.
La nutrición, el alcohol y la actividad física son influencias importantes sobre el riesgo de padecer cáncer. Es por esto que el factor alimenticio puede ser la causa del cáncer que más se puede modificar.
Según los estudios recientes de esta organización, se calcula que entre 20 y 33 por ciento de los cánceres de mama (después de la menopausia), colon, endometrio, riñón y esófago son debido al sobrepeso corporal y la inactividad física. En tanto que el alcohol incrementa el riesgo de padecer cáncer de cabeza y cuello, de hígado y mama.
Irte de vacaciones no significa echar a perder todo los logros conseguidos machacándote en el gimnasio y haciendo dieta durante meses. He aquí algunos consejos útiles para que apliques a tu programa de alimentación en estos días de sol y relax.
No te saltes comidas, recuerda que lo ideal es hacer 4-5 por día.
Comienza el día con un desayuno “fuerte”, tómate tu tiempo y no olvides que un desayuno equilibrado se compone de un lácteo (leche, queso, yogur), una buena fuente de hidratos de carbono (cereales, tostadas, frutos secos), fruta, una fuente de grasa saludable (aceite de oliva virgen) y una fuente opcional de proteína (atún, pavo, huevo) . Si estás en un hotel, aprovecha para cargarte e de energía cuando más la necesitas, que es al levantarte. Evita eso sí, la bollería y dulces.
No hagas comidas copiosas, si comes fuera o en un bufé elige un primer plato de ensalada o gazpacho que te protegerá.
De segundo plato elige pescados, mariscos y carnes magras (bajas en grasa) y no dejes de tomar un acompañamiento de pan integral, arroz o pasta
Si prefieres tomar plato único, siempre acompáñalo con verdura o ensalada.
No dejes de tomar algo de pan, legumbre, pasta o arroz como acompañamiento de las comidas.
Evita comidas ricas en grasa, salsas grasas o frituras que te provocarán un aumento de peso, digestiones pesadas y molestias digestivas como estreñimiento o ardores.
Un estudio de la FAO alerta de que los alimentos que se consumen son "demasiado grasos, demasiado salados y demasiado dulces".
El uso de la dieta mediterránea, basada en frutas y verduras frescas, ha decaído en los últimos 45 años "y se encuentra en estado moribundo" en su propia área, según un estudio de la FAO, con lo que en la región aumentan el sobrepeso y la obesidad.
Un estudio del economista Joseg Schmidhuber, de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), señala que la dieta mediterránea, tiene seguidores en todo el mundo, pero "es cada vez más ignorada en la región en donde se originó".
El informe de Schmidhuber fue presentado en un seminario organizado recientemente por el "California Mediterranean Consortium", formado por siete instituciones académicas de EEUU y la Unión Europea para el seguimiento de los productos mediterráneos en el mercado mundial, señaló hoy la FAO en un comunicado.
Según un estudio publicado en "Diabetes Care", estos niños que estuvieron expuestos a la diabetes y el exceso de peso materno durante la gestación tienen más riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en la adolescencia. Diabetes Care 2008;31:1422-1426
Los fetos expuestos a la diabetes y a la obesidad materna durante la gestación presentan un alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en la adolescencia, según indica un nuevo estudio de la Universidad de Colorado (Estados Unidos), publicado en “Diabetes Care”.
Para prevenir esta aparición precoz de la enfermedad, "debemos adoptar un enfoque orientado no sólo a la obesidad infantil, sino también al cada vez mayor número de mujeres que sufren complicaciones del embarazo debido a la obesidad y la diabetes", concluyeron los investigadores.
El equipo, dirigido por la Dra. Dana Dabelea, estudió a 79 jóvenes con diabetes tipo 2 antes de cumplir 20 años de edad y a 190 jóvenes sanos, como grupo control.
Los autores hallaron que los jóvenes diabéticos habían estado mucho más expuestos a la diabetes materna durante el embarazo que los jóvenes no diabéticos (30% frente al 6%).
Las últimas investigaciones científicas revelan el papel trascendente de la vitamina D en el organismo humano y el déficit de los niveles de dicha hormona en el cuerpo humano. Alrededor del 75 por ciento de la población mundial presenta niveles bajos de vitamina D, circunstancia que, tal y como apunta el doctor José Manuel Quesada, miembro del Hospital Reina Sofía de Córdoba, “resulta alarmante, toda vez que se ha comprobado, desde un punto de vista científico, las múltiples funciones y propiedades fisiológicas, más allá de los beneficios reconocible en el metabolismo óseo y mineral”. Subraya el experto que “si se realizase un metanálisis puede deducirse que la normalización de los niveles de vitamina D en el organismo reduce el riesgo de muerte en un diez por ciento”.
El dato es esclarecedor. “Tres de cada cuatro personas en España tienen carencias de vitamina D”, asegura José Manuel Quesada, quien matiza que “el dato puede extrapolarse a la población mundial. El especialista asegura que “ha de romperse el tópico de que la vitamina D necesaria puede adquirirse mediante la dieta o mediante baños de sol. Aunque tengan un clima bonancible, como es el caso de España, los rayos de sol no se sintetizan de manera eficaz en todos aquellos países que están por encima del paralelo 37”.