WASHINGTON (Reuters) - Un grupo de investigadores presentó el lunes una encrucijada a las nuevas mamás: si quieren bajar los kilos de más que aumentaron durante la gestación, deben dormir un poco más.
Los científicos descubrieron que las madres que dormían cinco horas o menos por día cuando sus bebés tenían seis meses eran tres veces más propensas a mantener el exceso de peso al año del parto que las que descansaban más.
No obstante, el equipo reconoció que esto implicaría un dilema para las nuevas madres, dado que los bebés duermen muy irregularmente.
"Desde hace un tiempo sabemos que la falta de sueño se relaciona con el aumento de peso y la obesidad en la población en general", dijo Erica Gunderson, de Kaiser Permanente.
"Pero este estudio muestra que dormir bien -apenas dos horas más- sería tan importante como una dieta saludable y el ejercicio para que las madres vuelvan al peso que tenían antes del embarazo", añadió la especialista.
El equipo de Gunderson estudió a 940 mujeres que formaban parte de un estudio de salud pre y posnatal de la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston.
Las mujeres que dormían cinco horas o menos por noche cuando sus bebés tenían seis meses de vida eran más propensas a mantener 5 kilos de sobrepeso un año después de dar a luz, reveló el estudio.
Las mamás que dormían siete horas por noche o más bajaron más de peso, según indicaron los investigadores en American Journal of Epidemiology.
"Con los resultados de este trabajo, las nuevas mamás deben estar preguntándose: '¿Cómo podemos dormir más tanto mi bebé como yo?'", señaló el doctor Matthew Gillman, de la Escuela de Medicina de Harvard y la Harvard Pilgrim Health Care.
"Nuestro equipo está trabajando en nuevos estudios para responder esta importante pregunta", concluyó Gillman.
Descripción El principal aporte a la nutrición es el aporte de hidratos de carbono y algo de proteína, sobre todo si va acompañada de carne, queso o algo de grasa cuando es cocinada con un poco de aceite. Las pastas también aportan algunas vitaminas del grupo B, sobre todo las pastas de colores que, aparte del aspecto estético, mejoran este aspecto porque para dar el color se utilizan hortalizas tales como espinacas (verde) o tomate (rojo o naranja). Si no se añade nada, la pasta queda de color crudo (ligeramente amarillento).
Instrucciones Cortar la panceta en cuadraditos. Calentar el aceite en una sartén y dorar la panceta, añadir el vino y dejar evaporar. Por otro lado separamos las claras de las yemas. Batimos a punto de nieve y añadimos las yemas batidas, el queso parmesano y un poco de pimienta molida. En una olla, calentamos el agua con 3 cucharadas de sal, cuando empiece a hervir añadir los espaguetis. Cocer durante unos 10 minutos, escurrirlos y añadirlos a la sartén de la panceta. Mover a fuego lento.
Notas Al servir los espaguetis es aconsejable, servirlos en una fuente bien caliente y acompañados de una salsa.
Instrucciones la mitad de la leche se deslía la Maizena, luego se pone en un cazo, añadiendo el resto de la leche, el azúcar, un trozo de corteza de naranja y el zumo de la naranja filtrado para que no tenga fibras ni huesos, se pone a fuego suave sin dejar de darle vueltas y cuando hierva un par de minutos se retira y se vierte en un plato. Se puede comer frío o caliente.
NUEVA YORK (Reuters Health) - Los varones que permanecen muy activos correrían menor riesgo de desarrollar diabetes con la edad que los que van disminuyendo los niveles de ejercicio, indicó un estudio.
El estudio, realizado a casi 26.000 corredores varones, halló que quienes seguían corriendo a un nivel de aproximadamente 8 kilómetros o más por semana tenían menos probabilidades de desarrollar diabetes durante la década siguiente.
Entre los varones de edades comprendidas entre los 35 y los 54 años que estaban corriendo menos de 8 kilómetros por semana al final del estudio, la tasa de diabetes era aproximadamente el doble de la de sus pares que estaban corriendo más de esa distancia.
Se sabe que el ejercicio, junto con una dieta sana, ayuda a prevenir o manejar la diabetes tipo 2, trastorno estrechamente asociado a la obesidad. Pero no estaba claro si la gente puede obtener más beneficios del ejercicio vigoroso que del moderado, como caminar, según Williams.
Los presentes hallazgos, escribió el autor, parecen indicar que "el ejercicio vigoroso reduce significativamente la incidencia de diabetes, debido en parte a la prevención de la ganancia de peso relacionada con la edad".
El estudio incluyó a 25.988 corredores varones que fueron encuestados dos veces, con aproximadamente ocho meses de diferencia. Williams encontró que la distancia que estaban corriendo los varones al comienzo no estaba relacionada con el riesgo de diabetes posterior.
Por el contrario, la distancia que estaban corriendo al final del estudio sí que parecía importar.
Eso hace pensar que los posibles beneficios de correr largas distancias son a corto plazo, explicó Williams.
Sin embargo, a pesar de los hallazgos, el autor también señaló que el ejercicio no tiene por qué ser extenuante para fomentar la salud.
Otros estudios han mostrado que adultos con "prediabetes" pueden reducir el riesgo de padecer diabetes plenamente desarrollada acumulando 2,5 horas de actividad moderada por semana, principalmente caminatas.
NUEVA YORK (Reuters Health) - Los conductores con diabetes que tienen dificultad para reconocer cuándo su azúcar en sangre está bajo pueden ponerse al volante cuando no deberían, indicó una pequeña investigación.
El estudio de 65 adultos con diabetes tipo 1 o tipo 2 halló que muchos de los que tenían alteración de la conciencia de los síntomas de hipoglucemia pensaban que estaban bien para conducir incluso cuando su nivel de azúcar en sangre estaba peligrosamente bajo.
La hipoglucemia, o nivel de azúcar en sangre bajo, dificulta la capacidad de una persona para pensar y tomar decisiones rápidas, lo cual hace peligroso el manejo de un automóvil.
En el estudio, publicado en la revista Diabetes Care, 21 de 45 adultos con diabetes tipo 1 mostraron problemas para reconocer si tenían la glucosa baja. De esos pacientes, el 43 por ciento sentía que era capaz de conducir incluso cuando su nivel de azúcar estaba bajo.
Para el estudio, los participantes completaron dos sesiones en un simulador de conducción, una vez con niveles de azúcar en sangre normales y otra vez, bajos. Durante las pruebas se les preguntó si se sentían hipoglucémicos y si, en la vida cotidiana, conducirían.
Los participantes también valoraron sus síntomas en cuestionarios para medir su conciencia de la hipoglucemia.
De los diabéticos tipo 1 con buena conciencia, sólo uno se sentía bien para conducir cuando estaba hipoglucémico, frente a nueve de 21 con conciencia deficiente.
La conclusión, dijo Stork, es que las personas con diabetes necesitan "una educación temprana, clara y consistente" acerca de la hipoglucemia y la conducción.
El autor también recalcó, sin embargo, que la mayoría de los diabéticos tipo 1 con buena conciencia de la hipoglucemia tomaban decisiones de conducción seguras.
Instrucciones Cortamos las cebollas en láminas no muy delgadas y las pochamos en una sartén. Una vez hecho esto se colocan en un recipiente preferiblemente de barro (si no se tiene ninguno es suficiente con que sea apto para horno) y encima vamos colocando los lomos de merluza. Salar al gusto. Dejar los lomos juntitos y espolvorear pan rallado por encima hasta cubrirlos; después poner encima un poquito de margarina (se puede sustituir por aceite). Precalentamos el horno a 220ºC. Se introduce el recipiente con los lomos de merluza a una altura media durante 15 minutos, se saca del horno y se echan por encima unas gotitas de limón; se vuelve a meter al horno mas o menos 5 minutos mas o hasta que esté dorado por encima.
Notas Esta receta es muy buena para que los niños coman pescado, porque estos lomos congelados no tienen espinas y son muy fáciles de comer
NUEVA YORK (Reuters Health) - ¿Dejó las llaves en otro lugar? ¿No puede ubicar de quién es esa cara? Un nuevo estudio sugiere que una persona podría reducir la frecuencia de esos "olvidos de la tercera edad" con sólo comer más pescado.
Y cuanto más pescado se consuma, mayor será el efecto, indicó la investigación efectuada en Noruega.
Investigadores hallaron que los adultos mayores que más pescado comían obtenían mejores resultados en las pruebas de memoria, comprensión visual, habilidades motoras espaciales, atención, orientación y fluidez verbal.
"Los seis tests cognitivos dieron mejores resultados en aquellos que comían pescado", dijo a Reuters Health el autor principal del estudio, el doctor A. David Smith, de la University of Oxford, en el Reino Unido.
Asimismo, agregó el experto, el efecto aumentaba a medida que crecía el consumo de pescado hasta 80 gramos diarios.
El equipo dirigido por Smith evaluó la capacidad cognitiva y la cantidad diaria promedio de pescado y mariscos que consumían 2.031 hombres y mujeres de 70 a 74 años, de la población general de Noruega occidental.
De los participantes, 1.951 dijeron que comían 10 o más gramos diarios de pescado y mariscos frescos, congelados o enlatados, como hígado de bacalao o aceite de pescado, publicó el equipo en American Journal of Clinical Nutrition. Los 80 participantes restantes comían menos de 10 gramos diarios.
Los participantes que consumían con más frecuencia pescados grasos o magros como alimento principal rendían mejor que el resto en cinco de las seis pruebas cognitivas.
El consumo de pescado procesado o de sándwiches de pescado estaba asociado también con un mejor rendimiento en tres pruebas cognitivas. En cambio, los adultos mayores que sólo consumían aceite de pescado rendían mejor en una prueba.
El equipo propuso la realización de nuevos estudios para determinar si los beneficios cognitivos del consumo de pescado y mariscos dependen del tipo y la especie del pescado o de la preparación.
"Segundo, hay que descubrir qué componentes del pescado son importantes", dijo Smith. "Desde que hallamos que el pescado magro es tan bueno como el pescado graso, no serían los ácidos grasos omega 3 la causa del beneficio cognitivo", concluyó el autor.
FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition, noviembre del 2007
Descripción El Potaje es un plato a base de verduras y legumbres cocidas en abundante agua. Las variantes de este plato son innumerables y dependen fundamentalmente de las variedades alimenticias,y la disponibilidad regionales de los alimentos. Esta variedad hace que la palabra potaje aparezca en los menús acompañada de las preposiciones "con" o de, y de esta forma las variantes se denominan, por ejemplo: potaje con/de acelgas; potaje con cebollas, etc.
Instrucciones La noche antes colocar a remojo las judías en agua fría. Escurrirlas y colocarlas en una olla grande cubiertas de agua. Cocer a fuego lento durante unas 3 horas. Limpiar y picar los berros. Añadir el tocino troceado a olla junto a los berros. (añadir solo unos 50 g.) (añadir el tocino cuando las judías lleven la mitad del tiempo de cocción, es decir, a la hora y media.) Antes de que termine el tiempo de cocción, unos minutos antes, retirar el tocino de la olla y añadir patatas. Sazonar. Los dientes de ajo se doran en la sartén y se añade el resto del tocino sobrante. Todo ese frito se añade a la olla.
Instrucciones Pelar las gambas en crudo. En cazuelitas de barro individuales poner 2 cucharadas de aceite, un trozo de guindilla, las gambas peladas, el ajo y el perejil picados. Poner a fuego vivo durante unos 8 o 10 minutos.
Notas Este plato es de aquellos que hay que servir muy calientes y tapados con un plato para que no salpique el aceite.
Modificado el ( viernes, 14 de diciembre de 2007 )
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