En el Reino Unido hay muchos buenos motivos para adelgazar. No sólo disminuye el riesgo de contraer cáncer, de padecer diabetes o de sufrir enfermedades cardíacas; ahora, además, es una buena excusa para ingresar unas cuantas libras en la cuenta corriente.
Esta iniciativa pionera viene motivada por los alarmantes datos de obesidad del país ya que, según los cálculos, la mayoría de la población del Reino Unido será obesa para mediados de siglo.
Los incentivos propuestos por el gobierno de Gordon Brown consisten, entre otros, en competiciones en los lugares de trabajo, donde quienes abandonen la comida basura y bajen de peso ganarán dinero y trofeos.
Reino Unido quiere volver a los niveles de obesidad que tenía el país en el año 2000 y, para ello, pretenden combatir duramente la obesidad infantil, que estaba en un 26% a principios de milenio.
Lleva 10 años sin poder salir de casa y su mundo se reduce a la comida a la que es adicto. El vídeo está en inglés, pero sobran las palabras. ¿Enfermedad del siglo XXI?
La obesidad es una grave enfermerdad y a veces tenemos que ver las consecuencias para tomar las medidas oportunas :
Una hormona presente en el cuerpo humano, el péptido inhibidor de gastrina (GIP), es capaz de potenciar la pérdida de peso, mejorando la resistencia a la insulina y dando marcha atrás al proceso que da lugar a la aparición de la diabetes en los animales, según demostró el estudio realizado por investigadores de la Escuela de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Ulster (Reino Unido) y el Instituto Panum, de la Universidad de Copenhague (Dinamarca), publicado en "The American Journal of Physiology", de American Physiological Society. El GIP es una hormona péptida que el organismo segrega en respuesta a la comida y que inhibe la secreción de los ácidos que estimulan la producción de insulina que ocurre durante el proceso digestivo en respuesta al alimento.
Esta hormona se encuentra presente en varios tejidos del organismo, entre los que se cuentan los intestinales, del corazón, el estómago, cerebro y grasa adiposa.
METABOLIZA GRASAS
A pesar de que durante mucho tiempo los científicos no han conseguido descubrir la función de esta actividad, su potente y prolongada estimulación tras una dieta con mucha grasa ha llevado a los investigadores a teorizar sobre la posibilidad de que pueda jugar un papel importante en la metabolización de las grasas.
En este sentido, los científicos demostraron que una alimentación rica en grasas tiene como resultado elevadas concentraciones de GIP circulante, una situación que suele encontrase en pacientes obesos y con problemas de diabetes.
BLOQUEO
Este estudio demostró que bloqueando la actividad de la hormona GIP en ratones que consumieron una dieta rica en grasas y con problemas de diabetes, se consigue una significativa pérdida de peso, una mejora de la resistencia ante la insulina y una mejora en la diabetes.
Desde luego, los científicos que llevaron adelante el estudio, aclararon que aún "falta mucho" para que este hallazgo pueda traducirse en terapias o el desarrollo de drogas que puedan actuar en los seres humanos. De todos modos se consideró que el descubrimiento constituye "un paso más que alentador" en el marco de la lucha contra la obesidad.
No obstante, también se puso de relieve que cualquier terapia que en un futuro pudiera derivarse de los resultados de este nuevo estudio, jamás podrían dejarse de lado las recomendaciones sobre la importancia de observar una dieta sana, y un estilo de vida adecuado con moderación en la ingesta de alcohol y abundante ejercitación física.
Una buena nutrición es una de las claves para una buena salud. Esto significa asegurarse de que usted come regularmente comidas que contienen muchas vitaminas y minerales, al igual que comidas que no tienen un alto contenido en grasa. Usted debe tomar leche todos los días para darle a sus huesos el calcio que los fortifica. Para la mayoría de las personas las comidas con un alto contenido en fibra son una buena opción y casi todo mundo debería comer varias frutas y verduras todos los días.
¿Necesito cambiar lo que como?
Si contesta sí a cualquiera de las siguientes preguntas, es posible que usted necesite hablar sobre nutrición con su médico.
Su médico ha hablado con usted acerca de algún problema médico o factor de riesgo tal como presión sanguínea alta o colesterol alto?
¿Su médico le dijo que esta condición podría mejorarse con una mejor nutrición?
¿Hay miembros de su familia que tienen cáncer, enfermedad del corazón u osteoporosis?
¿Usted está pasado de peso o ha aumentado de peso con los años?
¿Tiene preguntas acerca de qué tipo de comidas usted debería comer o si usted debería tomar vitaminas?
¿Usted cree que se beneficiaría si consultara con un nutricionista? Un nutricionista es un dietista registrado que se especializa en aconsejar sobre nutrición.
¿Y no será difícil cambiar mis hábitos alimenticios?
Probablemente, pero aún cambios muy pequeños pueden mejorar su salud considerablemente. La clave es tratar de seguir comiendo las comidas apropiadas para usted y mantenerse en contacto con su médico y su nutricionista para dejarles saber cómo le está yendo a usted. Aquí hay una serie de sugerencias para ayudarle a mejorar sus hábitos alimenticios:
Busque los puntos favorables y los puntos desfavorables en su dieta actual. ¿Usted come de 3 a 5 porciones de frutas y vegetales cada día? ¿Usted recibe suficiente calcio? ¿Come comidas con un alto contenido en fibra con regularidad? ¡Si es así que bien! Va por buen camino, Continúe así. Si no, puede aprender los cambios que necesita hacer.
Haga cambios pequeños despacio en vez de tratar de hacer cambios grandes rápido. Le será más fácil hacer cambios pequeños y continuarlos.
Mantenga un registro de pocos días con toda la comida que ingiere escribiendo lo que comió y tomó ese día. Use este registro para ayudarle a ver si necesita comer más de alguno de los grupos de comida; tal como frutas, verduras, o productos lácteos.
Piense en pedir ayuda de un nutricionista si es que aún no lo ha hecho; especialmente si usted tiene un problema médico que requiere que usted siga una dieta especial.
¿Puedo confiar en la información sobre nutrición que dan los periódicos y las revistas?
Los consejos sobre nutrición de diferentes fuentes pueden algunas veces contradecirse entre sí. Usted siempre debe chequear con su médico primero. Además, tenga en mente este consejo:
En cuanto a nutrición no existe ninguna "varita mágica". Las dietas a corto plazo le pueden ayudar a perder peso pero son difíciles de seguir y pueden inclusive ser perjudiciales a largo plazo.
Una buena nutrición no viene en una píldora de vitaminas. Usted puede tomarse una píldora de vitaminas para asegurarse de que está recibiendo suficientes vitaminas y minerales pero su cuerpo obtiene el mayor beneficio al comer comidas saludables.
Comer una variedad de comidas es mejor para su cuerpo. Aprenda a probar nuevas comidas.
Las historias que cuentan las personas que han usado un programa o producto de dieta, especialmente en comerciales de televisión y en programas informativos —que en realidad son comerciales largos— son publicidad. Recuerde que el peso que se vuelve a ganar y otros problemas que ocurren después de que alguien ha completado un programa son algo de lo cual jamás hablan en esos comerciales.
¿Qué cambios en mi dieta puedo hacer ahora?
Casi todo mundo se puede beneficiar de disminuir la cantidad de grasa que consume. Si en la actualidad usted come bastante grasa, trate de hacer solamente uno o dos de los siguientes cambios:
Coma diariamente de 3 a 4 porciones de productos lácteos con un bajo contenido en grasa. Usted puede usar quesos con un contenido de grasa disminuido y yogur sin grasa. Por ejemplo, si usted hace una pizza en su casa trate de usar queso mozzarella en parte desnatado sobre la pizza.
Si usted come carne, cómasela horneada, asada en la parrilla o asada en el horno en vez de frita. Quítele la piel al pollo antes de comérselo. Coma pescado por lo menos una vez a la semana.
Limite la cantidad de grasa adicional tal como mantequilla o margarina en el pan, la crema ácida en las papas al horno y las salsas para ensaladas.
Coma bastantes frutas y verduras en sus comidas y como bocadillos ligeros.
Cuando coma fuera de la casa fíjese en las grasas "escondidas" en las comidas como en las salsas para ensaladas y en los postres y también fíjese en las porciones de comidas más grandes.
Antes de comprar comidas lea los rótulos de información sobre nutrición. Si necesita ayuda para entender los rótulos pregúntele a su médico o a su nutricionista.
Tome leche. La leche es importante porque es una fuente de calcio. Sin embargo, si usted aún está tomando leche entera, probablemente está obteniendo demasiada grasa. Algunas veces la gente prueba la leche desnatada una vez y no le gusta su sabor o la manera como esta se ve en el café. Entonces vuelven a tomar leche entera. Puede ayudarle hacer el cambio de una forma gradual: empezando por leche al 2%. Después de 3 a 6 meses cambie a leche al 1%. Usted puede intentar mezclando leche entera y leche al 2% o leche al 2% y leche al 1% durante unas pocas semanas. Pronto podrá disfrutar de tomar leche desnatada.
Tome bebidas sin calorías o que tengan pocas calorías tales como agua, té sin azúcar o refrescos carbonatados dietéticos.
Una nutrición balanceada y ejercicio con regularidad son buenos para su salud aun si usted no cambia de peso nunca. Entonces trate de fijarse metas que tenga buena probabilidad de alcanzar; tales como hacer uno de los pequeños cambios anotados anteriormente o caminar un día más por semana.
Sea un buen ejemplo para sus hijos. Si ven que usted hace actividad física y lo disfruta, es más probable que ellos también sean activos y se mantengan activos toda su vida.
Involucre a toda la familia en actividades como salir de excursión, montar bicicleta, bailar, jugar básquetbol o patinar.
Hágalo divertido. En una salida al zoológico, al parque o a jugar golf en miniatura, ¡caminarán un montón!
Déle a su hijo algunas responsabilidades de la casa, como caminar el perro, lavar el carro o cortar el césped.
Limite el tiempo que sus hijos pasan frente a la televisión o la computadora. Ofrézcales otras opciones en que puedan ser más activos. Hágales miembros de un centro local de actividades recreativas o enróleles en un programa después de la escuela o en clases de algún deporte que les guste.
¡Anime a sus hijos a que hagan actividad física todos los días!
Los padres tienen una influencia muy grande sobre los hábitos de alimentación de sus hijos. Cuando los padres escogen una variedad de alimentos bajos en grasa y azúcar y ricas en fibra, los niños también aprenden a gozar de estas comidas. Es posible que usted tenga que intentar hasta 10 veces o más para que su hijo acepte un alimento nuevo. Por lo tanto, no se dé por vencido si a su hijo no le gusta algo la primera vez que lo prueba.
Los padres también tienen influencia en los hábitos de actividad física de sus hijos. Usted puede ser un buen ejemplo si invita a su familia a caminar o a montar bicicleta después de la cena en lugar de ver televisión. Al jugar a la pelota o saltar la cuerda con sus hijos, usted les demuestra lo divertido que es ser activo.
Puesto que muchos padres trabajan fuera del hogar, las niñeras también ayudan a formar los hábitos de alimentación y de actividad física de nuestros hijos. Asegúrese de que su niñera sirva comidas y refrigerios saludables a sus hijos y que les dé suficiente tiempo para que jueguen activamente.
Si su hijo ya está en la escuela, infórmese sobre qué sirve la escuela en el desayuno y el almuerzo y pregunte cómo puede involucrarse en la planificación de los menús. También puede ayudar a su hijo a empacar un almuerzo que incluya una variedad de alimentos. Involúcrese en la asociación de padres y maestros (PTA*.) de la escuela, para así apoyar los programas de educación física y los deportes después del horario de clases.
Los amigos de sus hijos, así como los anuncios de televisión, radio y revistas, también influyen en sus preferencias de comidas y de actividad física. Los niños a menudo van a restaurantes de comida rápida o se divierten con sus amigos jugando en la computadora o con juegos de video en lugar de salir a jugar, hacer deportes o corretear. Los anuncios de la televisión tratan de convencer a los niños para que elijan refrigerios con mucha grasa o bebidas y cereales llenos de azúcar. Cuando los padres ayudan a sus hijos a reconocer las presiones que les imponen sus amigos y los medios de comunicación, es más probable que los muchachos hagan selecciones más saludables fuera de la casa.
Asegúrese que su hijo desayune. El desayuno le da la energía que necesita para atender y aprender en la escuela.
Ofrézcale a su hijo una gran variedad de alimentos, como granos, vegetales y frutas, frijoles, productos derivados de la leche que sean bajos en grasa y cortes de carne que tengan poca grasa.
Hable con un profesional de la salud si usted está preocupado con los hábitos de alimentación o el peso de su hijo.
Cocine con menos grasa. Prepare los alimentos al horno, a la braza, al vapor o a la parilla en lugar de fritos.
Limite la cantidad de azúcar añadida en la dieta de su hijo. Sirva agua o leche baja en grasa más a menudo que sodas llenas de azúcar o bebidas con sabor de frutas.
Comparta con su hijo la planificación y la preparación de las comidas. A veces los niños están más dispuestos a comer los alimentos que ellos ayudaron a preparar.
Sea un buen ejemplo para su hijo. Si ven que usted hace actividad física y lo disfruta, es más probable que ellos también sean activos y se mantengan activos toda su vida.
Anime a sus hijos a que hagan actividad física todos los días.
Involucre a toda la familia en actividades como salir de excursión, montar bicicleta, bailar, jugar básquetbol o patinar.
Niños sanos. Familias sanas. La actividad física puede ser la conexión.
Vale la pena. La actividad física crea una base firme para una vida saludable. Tanto usted como sus hijos salen ganando. La actividad física puede:
Mejorar la autoestima y la capacidad de aprendizaje.
Ayudar a los niños a controlar el estrés.
Desarrollar y mantener huesos, músculos y articulaciones saludables.
Ayudar a controlar el peso.
Compartan juntos la diversión. Cree tradiciones familiares y recuerdos duraderos.
El tiempo juntos es un tiempo valioso. Intente:
Aventuras familiares. Vea las cosas interesantes en su comunidad. Vaya a caminar por el campo, de pesca y a remar en canoa. Descubra los parques públicos. Visite el zoológico. Explore las atracciones turísticas al aire libre.
Vacaciones familiares de ejercicio. Planee un viaje activo. Nadar en la playa o andar en bicicleta en el campo. Escalar o acampar en las montañas. Explorar los parques estatales y nacionales. Ir en balsa por un río. Hacer una excursión caminando por una ciudad.
El regalo de la actividad física. Dé un regalo que fomente la actividad. Regale a esa persona especial un traje de baño o unos zapatos para ejercicio. Escoja juguetes que requieran movimiento, como una pelota de baloncesto o una bicicleta.
Festejos por temporada. Reciba cada temporada con diversión. Invierno: Use un trineo o construya un muñeco de nieve. Primavera: Juegue a lanzar la pelota o fútbol. Verano: Brinque alrededor del rociador de césped o salte la cuerda. Otoño: Juegue frisbee, golf o camine en una parcela de calabazas.
Servicio a la comunidad. Beneficie a otros al mismo tiempo que se beneficia usted mismo - haga trabajo voluntario en familia. Recoja la basura de la orilla de una carretera cercana, ayude a los vecinos a quitar las hojas de su jardín o únase con otras familias para limpiar su parque favorito.
Encuentre algo adecuado.
Las actividades organizadas, como lecciones, clubes y equipos, pueden ser una experiencia positiva si corresponden a los intereses y la personalidad del niño o niña. Antes de inscribirlos, revise el programa y responda a las siguientes preguntas. Si la mayoría de las respuestas son "sí", las posibilidades de que sus hijos se diviertan son buenas.
¿Es el tamaño y la capacidad de mi hijo(a) similar al del resto del grupo?
¿Son apropiados para mi hijo(a) los desafíos y las expectativas?
¿Se le dan a todos los niños oportunidades adecuadas para aprender y para practicar?
¿Hay un enfoque en el desarrollo de un juego justo, juego en equipo, camaradería y diversión?
¿Anima y alienta a los niños el líder de la actividad?
¿Son todos los niños respetados?
No sólo es una acción, es un estilo de vida.
Camine y platique. En lugar de sentarse en una mesa para hacer tarea, camine con sus hijos mientras practica ortografía, tablas de multiplicar o geografía.
Labores del hogar. Fomente la responsabilidad y el mantenimiento de la casa haciendo que sus hijos ayuden a aspirar, limpiar los pisos, a sacar a caminar al perro, lavar el auto, etc.
Diversión bajo techo. Designe un espacio en el cual los niños puedan rodar, escalar, brincar, bailar y dar volteretas. Las cocheras sin autos pueden ser una zona de actividad en los días en los que está lloviendo o nevando.
Armario portátil. Conserve una caja en el auto familiar con pelotas, guantes de béisbol, una cuerda para saltar, un frisbee, etc. Siempre estará listo para divertirse.
Compartan juntos la diversión. Los niños sólo necesitan jugar. Y usted también.
Instrucciones Limpiar cuidadosamente las acelgas desechando las hojas más maduras y lavar varias veces bajo el chorro de agua fría. Ponga al fuego un puchero con abundante agua salada y cuando comience la ebullición, incorporar las acelgas previamenten escurridas. Dejar cocer durante unos 30 minutos.
Notas Distribuya en platos individuales las acelgas, con una pequeña parte del líquido de la cocción, y condimente con el aceite de oliva y pimienta negra recién molida.
Compartir
No tienes permisos para acceder a este apartado. Necesitas acceder primero.
No tienes permisos para acceder a este apartado. Necesitas acceder primero.